Jornada 18. Salesianos CD 2 - 1 C.At. Aranguren. Desidia y apatia.
Crónica escrita por ANDER.
Así se puede resumir el partido que en el día de ayer jugó el Aranguren contra los Salesianos.
El partido comenzó francamente bien para el equipo visitante. Combinada con cierta facilidad, y llegaba con claridad. Fruto de ese domino, en una jugada bien trenzada llego el primer aviso por el cual Ander envió el balón por encima del travesaño.
Poco después de una jugada elaborada, llegó un gran centro de Raúl, que Dani remató sin oposición alguna, pero con gran colocación. 1-0 y parecía que nos enfrentábamos a un partido fácil después de varias jornadas, sufriendo de lo lindo.
Pero de pronto, todo lo que parecía blanco, se torno negro. El equipo se relajo, y le dio metros al rival. Todavía restaban unos 60 minutos de partido, y el Aranguren empezó a sufrir. El centro del campo no cortaba los balones necesarios, la defensa precipitada en ciertos momentos, y la delantera, sin opciones, y sin ideas.
El equipo local empezó a creer lo que hasta ese momento parecía imposible: La victoria.
Victoria, que en el minuto 44 de la 1º mitad empezó a ponerse de cara, fruto de un gol marcado en un remate franco, después de un mal despeje de la defensa encartada. Así acabo la primera mitad.
En la reanulación, poco cambio la situación, si bien el Aranguren pudo meter alguna de las ocasiones que tubo, el dominio y las ocasiones de peligro eran por parte local. Cierto es que el señor colegiado (demasiada fiesta llevaba encima) no lo puso fácil para el equipo de Bahanmonte, y fruto de una falta no pitada sobre Ander, llego el segundo gol de los Salesianos. De poco sirvieron las protestas, ya que el marcador no se movió.
Y ahí murió el partido, el Aranguren impotente frente a un equipo que se echo descaradamente atrás, pero que salía con peligro al contraataque.
La expulsión de Raúl no hizo más que plasmar la sensación del equipo. Impotencia.
Pero no nos equivoquemos, esta impotencia, viene dada por la apatía presentada por el equipo, el cual por momentos nos sabía a que jugaba.Todos deberíamos hacer autocrítica, y pensar en la situación. La verdad es que entrenando 10 todos los días, poco podremos pedir. Aunque también es verdad es que sin tocar el balón, difícilmente jugaremos mejor.
